miércoles, agosto 16, 2006

Juniperus oxycedrus subsp. oxycedrus





















fam. Cupresaceas
n. vulgar: cada, enebro de la miera, oxicedro

Iniciamos la introducción al género Juniperus con el taxón más común de los que habitan en Cádiz, el enebro de la miera, llamado así porque de sus raíces -por destilación- se obtiene un aceite medicinal que ha servido históricamente para el tratamiento de las enfermedades del ganado, especialmente las ovejas, a las que se les aplicaba "la miera" para evitar infecciones en la piel tras su esquilado. Su área natural en Cádiz son las montañas de la Sierra de Grazalema, donde vegeta con facilidad junto a encinas, pinsapos y quejigos, formando parte del sotobosque mediterráneo de estas formaciones forestales. En Zahara de la Sierra existe el llamado Puerto del Horno de la Miera, donde aún hoy quedan restos de los alambiques que sirvieron durante décadas para la obtención de esta esencia medicinal. Mucho más raro es encontrarlo a nivel del mar, aunque no imposible, pues es un arbusto localmente frecuente en determinados tramos de cañadas de Puerto Real -junto a la Barriada de la Chacona- y la carretera de Medina. Y sobre todo es muy abundante en el pinar de los Ojuelos (cerca del Barrio Jarana) aunque casi todos sus pies están fuertemente ramoneados por la acción del ganado. En su día debió tener una distribución más amplia en el litoral, pues en las Canteras de Puerto Real (pequeña area forestal ya totalmente urbana) aún quedan pies aislados de esta especie. Es un matorral que se extiende por toda el área mediterránea, ocupando la Península Ibérica, excepto el NW donde falta. Normalmente se trata de un arbusto de hasta 3 m de alto, aunque puede adoptar porte arbóreo con alturas de hasta 6-8 m en condiciones muy favorables. Su copa es tupida, de forma cónica, y terminada en punta. Corteza pardo-rojiza y ramillas finas, con remate apical descendente. Hojas verticiladas de tres en tres, aciculares, cortas y rígidas. Cada hojita posee dos líneas de estomas blancos paralelos separadas de otra linea verde más estrecha. El enebro es especie unisexual dioica con pies machos y hembras. Los frutos son muy característicos, globosos u ovoideos, pequeños, de naturaleza carnosa y abayados, llamados arcéstidas, verdosos al principio y ya maduros (2º año) de color pardo-rojizos. Su madera es aromática (parecida al olor de la madera de cedro, de ahí su nombre genérico), rojiza, de grano fino, resistente a la humedad y fácil de trabajar, aunque de poco interés para ebanistería por su escaso diametro. El aceite de miera contiene hasta un 25% de fenoles, entre los que destaca el guayacol (12 %). El aceite esencial contiene además carburos como el cadineno (un sesquiterpeno con efectos bactericidas). Por todo ello la industria farmacológica lo utiliza actualmente como base de preparación de anticépticos y parasiticidas. En cosmética se utiliza para el tratamiento de la caspa y los cabellos grasos. El status de la especie parece asegurado en la Sierra de Grazalema, pues se encuentra en un espacio natural protegido en estas zonas montañosas de Cádiz, sin embargo, las poblaciones del litoral están amenazadas y su futuro dependerá de la gestión correcta que se haga de la especie para evitar su desaparición. Sanchez García, I-2002, la caracteriza como "especie vulnerable" para el entorno de la Bahía de Cádiz.

La foto: 27-02-2006, Cañada Real del Camino Ancho, Puerto Real (Cádiz). Cámara habitual, objetivo Zuiko 14-45 mm, f: 8, 1/125 seg. ISO: 200, Procesado Picasa=máscara de enfoque y recorte parcial.

1 comentario:

JeP dijo...

Hola. Me encanto tu entrada, me ha parecido muy interesante. Yo aunque vivo en Cádiz soy de Huelva. En Huelva hay una variedad de esta planta muy curiosa porque crece en las dunas , el enebro marítimo, que allí conocemos vulgarmente como "Sabina".