
Miren bien esta foto. Tienen delante al mejor de todos los pinares costeros gaditanos. En sus escasas 60 hectáreas alberga casi 400 especies vegetales, 23 de ellas endémicas o amenazadas y, por tanto protegidas. Posee más endemismos que varios países de Europa juntos (Inglaterra sólo tiene cinco y Alemania quince). Pero buena parte de este patrimonio se puede perder porque ha caído en manos del negocio del ladrillo, de los especuladores sin escrúpulos, de los que están llenando todo el litoral andaluz de chalecitos para ricos. De poco han servido hasta ahora las denuncias de 50 asociaciones de vecinos, las presiones ecologistas, las pancartas, los escritos a la prensa, las concentraciones en la finca, ni siquiera las demandas de la todopoderasa Greenpeace, ni la mediación del Defensor del Pueblo Andalúz. Nada los detiene. El Ayuntamiento tambien se frota las manos y la Junta de Andalucía mira para otra parte, como si no fuera con ellos, como si las leyes de protección de la Flora y Fauna que ellos mismos han aprobado en el Parlamento no les incumbiera. Y el pueblo asiste atónito a este espectáculo de horror. Hace unos días debrozaron 23 hectareas de matorral y destruyeron numerosas poblaciones de flora protegida. Ya tienen marcados los pinos para talarlos y los peritos no paran de medir terrenos. ¡Y aún no tienen ni licencia para edificar! Miren bien las fotos que les muestro ahora, no son un prodigio de la técnica y están hechas todas con mi antigua cámara compacta. Pero no importa, todas son especies muy valiosas no sólo para la ciencia, sino un patrimonio de todos que nadie se puede arrogarse como propio, por muy dueño que sea de la finca. Son las últimas poblaciones andaluzas de estas especies y están ahí desde hace millones de años. El hormigón les caerá encima dentro de unos meses, a lo sumo un año. Pero el Alcalde cree que ha logrado una gran victoria política, pues más de la mitad de la finca se salvará y pasará a manos municipales, el resto desaparecerá bajo el empuje de las palas excavadoras. Pero eso sí, muchas familias vendran a vivir en contacto con la naturaleza y serán muy felices, y luego llevarán a sus hijos a clase equitación mientras ellos se entretienen jugando al golf. Malditos seais todos los hipócritas que llamais a esto progreso, malditos los que os llenais los bolsillos a costa de la destruccion de la naturaleza, malditos los que pudiendo evitar esto lo vais a consentir, malditos seais...

Atardecer en el Pinar del Hierro

Thymus albicans

Centaurea aspera subsp. escorpiurifolia

Hymenostemma pseudoanthemis

Narcissus viridiflorus

Juanjo y la Spiranthes spiralis

Detalle Spiranthes spiralis
Las fotos: Camara Olympus Camedia 5050. Pinar del Hierro de Chicalna (Cádiz). Año 2005.