Cansado ya de tanta agua me he animado a salir al campo en un hueco del cielo. La verdad que no sabía muy bien que podría haber de interés para satisfacer la curiosidad de aprendiz fotógrafo que siempre llevo conmigo. Cargue la mochila con artillería pesada, por si fuera posible estrenar el bicharraco Sigma 50-500 de casi dos kilos de peso. Y na de na. Sé donde están los grandes pájaros que siempre quise fotografiar y hasta alli me encaminé. En la laguna que se formó hace años cerca de la Dehesa de las Yegüas sé que hay aguiluchos laguneros, garzas reales, calamones y toda suerte de anátidas. Pero o soy muy torpe o ellas son muy listas. No hubo manera ni siquiera de estrenarme. No me seduce la idea de buscarme un hyde y quedarme dentro horas esperando que los pájaros se acerquen. Así que a recoger bártulos y a hacer lo que siempre hice. Los macros de plantas son fáciles y agradecidos. Pero en esta ocasión llevaba el sigma 150 macro, yo le llamo el caza-insectos. Así que a caminar por todo el pinar a ver cómo se daba la mañana. Después de varias horas y más de 200 fotos me vuelvo a casa contento. El pinar está inmenso. Sólo me encontré con dos o tres piñeros que vareando las altas copas de los pinos hacían caer los frutos maduros. Aquí les dejo algunas fotos. Espero que les gusten. Especialmente a mis compañeros de curso Escuela TiC 2.0 que ahora están aprendiendo a manejar los Blog con ayuda de Joaquina, a la que pido disculpas por mi mi poca asistencia a sus clases.




Si quieres visualizar las fotos a mayor tamaño sólo tienes que clicar en una de ellas y ya verás. Las imágenes se corresponden de izquierda a derecha y de arriba abajo con los siguientes títulos (1) Romulea ramiflora (2) Pieris rapae sobre Rosmarinus officinalis (3) Sirfido sobre Halimium calycinum y (4) Abeja sobre Rosmarinus officinalis.